Katy Perry ha tenido una carrera de ensueño, se presentó en el Super Bowl 2015; a vendido millones de discos y ahora es juez de la nueva temporada de American Idol. Sin embargo, la artista de 33 años quiere concentrarse en encontrar un equilibrio entre su vida personal y su carrera.

"Mucho de mis primeros veintitantos fueron muy intensos, muy extremos y algo inconscientes", le dijo la cantante de "Roar" a la revista Glamour. "Estuvieron concentrados en mi carrera, lo que fue genial, pero una vez que tocas el techo tantas veces, piensas: 'Oh, sí, ya hice eso. Llegué al techo'. Ahora quiero tocar las estrellas, lo que tiene que ver mucho con el corazón".
Perry está lista para mejorar su "alma" y quiere dejar ir los traumas de su niñez.
"Quiero madurar y convertirme en adulta", le contó a la revista. "Me preparo para tener algún día una familia propia. Entonces quiero hacer un poco más de cirugía de alma antes de tener mi propia familia, para no transferirles esas emociones que todavía me quedan. Voy a vivir intensamente ese proceso emocional. Estoy nerviosa, pero creo que no tengo otra opción".
El proceso no será fácil, sin embargo la intérprete sabe que es esencial para su carrera.








